Katharina Klug y Christoph Zinger:
Una retrospectiva a Salamanca
El primer día empezó con la bienvenida del director del instituto Venancio Blanco. Entonces teníamos la primera vez clases. La escuela era muy diferente, sobre todo el estilo de la enseñanza, la ropa de los alumnos (muchos llevaban chándales). Especialmente las clases de música nos han gustado.
En el tiempo libre hicimos mucho con nuestros compañeros, por ejemplo jugamos a los bolos, fuimos de tiendas (y comprar mucho), salímos a los bares y algunas actividades con la familia.
Los bares son muy diferentes porque la gente deja caer la basura al suelo y por eso están sucios, incluso en los cafés nobles.
La excursión a Madrid era muy buena. El punto culminante del día era la visita del Museo del Prado. ¡Era fenomenál!
Las informaciones que recibíamos durante las estancias en las empresas “Vendin” y en la fábrica de quesos eran muy instructivas.
Las cosas más impresionantes durante el intercambio en España eran la cultura de Salamanca y los edificios monumentales.
¡La Plaza Mayor de Salamanca es sensacional por la noche! Para los españoles la Plaza es muy importante. En el verano la gente se encuentra allí para charlar y disfrutar de la vida española. Es un lugar de encuentro para jóvenes y viejos.
El estilo de edificios es fantástico, juguetón (por ejemplo la rana en la fachada de la universidad) y muy diferente al estilo alemán.
Por fin, el viaje a Salamanca era fascinante para nosotros
En resumen: “¡¡España es diferente!!”

